Seleccionar página

Cuando los padres le dicen “NO” a los niños , no se les hace un mal sino todo lo contrario, aprenderán a desarrollar seguridad en sí mismos, a ser responsables e independientes. En la actualidad se ven padres que suelen ser muy sobreprotectores y no imponen una disciplina positiva. No son capaces de ser una figura de autoridad, al contrario tienden a ser padres que acceden a todos los deseos del niño sin importar las consecuencias que puede traer.

Cuando un niño hace una rabieta debe aprender que no siempre se consigue lo que quiere, por lo que la frustración que siente el niño en ese momento se vuelve en una experiencia positiva.

Factores que pueden influir para que los padres no le puedan decir NO a los niños:

  • El no tener la energía suficiente para enfrentarlo.
  • Los padres les dedican poco tiempo a los niños por el trabajo o por las responsabilidades diarias por lo que compensan el tiempo no poniendo límites.
  • Los padres necesitan que sus hijos los acepten y tienen características de baja autoestima. Y otros casos es porque los padres fueron criados en una educación muy estricta por lo que desean que los hijos crezcan con todo lo contrario y no repetir el patrón.

¿Qué beneficios trae decirles NO desde pequeños?

  • Se les enseña a ser responsables.  los niños entienden que sus actos tienen consecuencias y actúan con libertad, pero con límites claros.
  • Comprensión de las normas establecidas.
  • El desarrollo de una buena salud con una sana autoestima y favorece la gestión de las propias emociones.
  • Los niños aprenden a ser independientes y no dependen de la opinión de los demás para ser felices.
  • Aprenden a  entender  sus errores y también las consecuencias que se podrían derivar de ellos, pueden aceptarlos y aprender de ellos.

Si el padre de familia se niega a cumplir uno de los deseos del niño, no se de sentir culpable. Lo único que busca es un bien para el niño.

Fuente de información:

Licda. Norma Astúa González

Psicóloga

Cod.5458