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La celebración de la navidad además de asociarse con grandes valores se relaciona tradicionalmente con comida y por lo general hay excesos de alimentos característicos de las fiestas como azúcares, grasas, carbohidratos, alcohol, etc. Sin duda alguna esto lleva a las personas a comer en grandes cantidades. Según lo indican las estadísticas en la población se presenta un aumento de peso aproximadamente de 3 a 5 kilos en esta época.

Este consumo en exceso provoca, además de la temida ganancia de peso, un sobreesfuerzo del sistema digestivo, que puede presentar síntomas, como es el caso de ardor, acidez, pesadez, flatulencia, hinchazón abdominal y digestiones lentas y en algunos casos indigestión, que puede provocar diarreas, náuseas y vómitos. Por otro lado no menos importante pueden aparecer como consecuencia, enfermedades como diabetes, hipertensión, colesterol y triglicéridos elevados y en muchos casos empeora el estado de salud de una persona con alguna de las enfermedades mencionadas anteriormente. Por esta razón es de suma importancia que exista un control del consumo de alimentos y el gasto de los mismos.

A continuación algunas recomendaciones generales para lograr tener una alimentación balanceada en esta época:

  • No deje pasar el desayuno, ya que es uno de los tiempos de comida más importantes del día para poder empezar con energía.
  • Mantener siempre entre cuatro o cinco comidas diarias, es importante hacer meriendas ligeras como frutas, ensaladas o bien zumos de fruta sin azúcar.
  • Comer despacio y  masticar bien los alimentos.
  • El pensar que no se debe cenar para evitar subir más de peso, es un error. La solución es: realizar una cena ligera, como una ensalada y vegetales acompañados de proteína.
  • Recordar no acostarte inmediatamente después de cenar, deben transcurrir al menos 2 horas para evitar agruras y reflujo (retorno) de alimentos desde el estómago.
  • Mantener diariamente el consumo habitual de frutas y verduras.
  • Es conveniente que los platos se elaboren con raciones equilibradas, acompañados de ensalada y verdura y evita repetir.
  • Mantener el consumo de agua diariamente, si es necesario utilice alarmas en el celular o alguna aplicación que le recuerde el consumo de agua.
  • Realizar actividad física, ya que esto va a ayudar considerablemente a gastar las calorías de los alimentos que se están ingiriendo en exceso.
  • Recurrir a platillos ligeros (hortalizas, verduras o sopas sin grasa) antes del “plato fuerte”, esto con el fin de evitar un consumo excesivo del plato fuerte y postres.
  • Utilizar un plato pequeño. No es necesario que se sirva poca comida, la verdad es que su mente considerará el plato lleno, así sea pequeño.
  • Cuando hay abundante comida lo ideal es comer pequeñas porciones de varios alimentos y no mucho de un solo alimento. Se trata de ser equilibrado.
  • No olvide la ingesta de fibra proveniente de alimentos como el pan integral, verduras, legumbres y frutas, porque ayudan a brindar saciedad y a regular el sistema digestivo.
  • Sustituir el azúcar por edulcorantes naturales idealmente.
  • En lo que tiene que ver con bebidas, lo mejor es que preparar refrescos naturales en lugar de tomar bebidas en lata o demasiado azucaradas, o bien optar por bebidas cero azúcar, es importante recalcar que no se debe de abusar de este tipo de bebidas.
  • En el caso de los adultos, por cada vaso de alcohol, lo ideal es que tome un vaso de agua o soda con limón, ya que generan sensación de llenar y no tiene calorías, ni mucho menos los efectos secundarios del alcohol.
  • Consumir postres y dulces tradicionales en cantidades moderadas y de preferencia, solamente en ocasiones especiales (durante las festividades o cuando tengas gas visitas), no todos los días del mes. Si consume productos light, no los utilice como excusa para comer más; por el contrario ingiera las mismas cantidades que con alimentos normales.
  • Cocinar el pollo y el pavo sin piel, debido a que la piel contiene mucha grasa.
  • Consumir alimentos con grasa insaturada de origen vegetal: aceite de oliva, frutos secos, pescad, entre otros. Además, comer con moderación los alimentos que llevan grasas saturadas como embutidos, quesos grasos, mantequilla, etc, de manera que su consumo no sea en exceso.
  • Mantener el consumo de infusiones o té, estas bebidas pueden ayudar a acabar con los antojos, además ayudan a la digestión y sistema de defensas.

Finalmente, no olvide que lo más importante de esta temporada es disfrutar mucho en familia cada momento, compartir las tradiciones y transmitir lo que es realmente importante que es dar y recibir amor, disfrutar de las pequeñas cosas de la vida y ser solidarios, estas y otras cosas más se convierten en el mejor regalo que podemos ofrecer a nuestros seres queridos.

Es un tiempo para renovar la fe, para enfocarse en nuevas metas y objetivos, cumplir todos los deseos, hacer las cosas con amor y amar a los demás. Lo primordial es disfrutar con alegría y espiritualidad.

¡Feliz navidad y próspero año nuevo!